Te levantas una mañana, para hacerte una ecografía rutinaria del embarazo y en unos segundos tu vida cambia para siempre, pero ahora, después de 5 años lo volvería a pasar, una y mil veces. No voy ir de fuerte y decir que fue fácil, la decisión de seguir con el embarazo fue dura, más que por mi, por los que tenía cerca. Yo tenía a mi guerrera dentro, yo sabía la fuerza que traía, pero el miedo está ahí, y cuando ni los propios médicos tiene claro como va ir la cosa...pues a veces flaqueas. Pero gracias al Doctor Rueda, que nos apoyo y nos hizo creer en el, hoy Aroa está aquí, y me siento orgullosa de haber tomado la decisión correcta, porque gracias a la decisión de llevar mi embarazo a termino ( las estadísticas decían que los niños con la cardiopatía de Aroa se morían en el momento del parto) hoy tengo a mi Guerrera, y también hemos cambiado las estadísticas y se puede decir que los niños con ausencia de ductus venoso...Si nacen y si viven!
